DESCARGA DE RESPONSABILIDAD: Todo el contenido expuesto en este libro, es únicamente informativo y educativo, no sustituye el criterio de su médico o cualquier profesional de la salud. De hecho, recomendamos consultar con un profesional de la salud antes de comenzar cualquier método de pérdida de peso. Cualquier tratamiento de pérdida de peso lleva tiempo y esfuerzo hasta conseguir el resultado deseado.

 

  • La Glándula tiroides y la Enfermedad de Hashimoto
Tiroides de Hashimoto, Libro

INTRODUCCIÓN

La glándula tiroides determina la velocidad, la mejora y la actividad de cada función en tu cuerpo.

Determina tu estado de ánimo, la salud de la piel y cabello, la respiración, el metabolismo, la presión arterial, la función cardíaca, los niveles de azúcar en sangre, el ciclo menstrual, la fertilidad, la temperatura corporal, la función muscular y la función hormonal.

De hecho, no hay una sola célula del cuerpo que de alguna manera no dependa de las hormonas tiroideas.

Las hormonas tiroideas sintéticas están encabezando las listas de medicamentos más vendidos en los últimos tres años, y la mayoría de las personas que toman hormonas tiroideas tienen Hashimoto.

Por desgracia, la tasa está aumentando cada década que pasa. Las estimaciones conservadoras afirman que una de cada cinco mujeres se verá afectada con el trastorno de Hashimoto u otro trastorno de la tiroides en algún momento de sus vidas.

Muchas personas que tienen esta afección pueden no ser conscientes de que la tienen, ya sea porque no se han realizado las pruebas adecuadas o porque solo se les ha dicho que tienen una tiroides “inactiva” (cuando realmente tienen Hashimoto).

¿Que la causa?

Hay muchos factores que influyen, pero el estrés y la alimentación son una de las principales causas:

  • Los niveles de contaminación del entorno también influyen.
  • Algunos genes específicos que hacen a una persona susceptible al desarrollo de enfermedades autoinmunes.
  • Disparadores específicos que activan la expresión genética.
  • La permeabilidad intestinal que interrumpe la capacidad del sistema inmunitario para regularse.

Hay una variedad de disparadores específicos que pueden activar la respuesta autoinmune en aquellos que están genéticamente predispuestos a ello.

Pero las principales categorías de desencadenante o disparador de la enfermedad son: estrés, toxinas o infecciones.

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¿Qué sucede si tienes Hashimoto?

Si tiene Hashimoto, el sistema inmunitario reconoce la glándula tiroides como un invasor extraño y lanza una respuesta inmune contra ella como si fuera un virus invasor, bacteria u otro patógeno.

Esta destrucción autoinmune de la glándula tiroides eventualmente causa que la tiroides ya no pueda producir suficiente hormona tiroidea.

Esto a su vez conduce a una condición de hipotiroidismo.

El hipotiroidismo, por definición es un estado clínico de bajos niveles de la hormona tiroidea en el cuerpo.

Los síntomas que vas a experimentar si tienes Hashimoto

Pueden fluctuar entre los síntomas hipotiroideos e hipertiroideos, e incluso síntomas de ambas condiciones simultáneamente, por este motivo, muchas veces es complicado determinar cuál es realmente la causa.

Pero si has experimentado alguno de estos síntomas como: somnolencia, pérdida de cabello, intolerancia al frío, incapacidad de perder peso, depresión, niebla mental, dolor en articulaciones, reflujo ácido, dolor de estómago, irritabilidad, palpitaciones, alergias, sudores nocturnos, nerviosismo, pérdida de peso, ansiedad, problemas para dormir, vértigos y apatía.

Puede que Hashimoto esté llamando a tu puerta.

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La mejor manera de identificar si tienes tiroides autoinmune de Hashimoto.

La forma más confiable y segura es a través de un análisis de sangre con tu Médico y conocer los parámetros de anticuerpos tiroideos.

El selenio, puede marcar la diferencia a la hora de prevenir Hashimoto por estos motivos.

  1. Porque actúa como catalizador para convertir el T4 inactiva a T3 biológicamente activa.
  2. Protege las células tiroideas del daño oxidativo de peróxido de hidrógeno formando selenoproteína.

En un estudio realizado con ratones que desarrollaron tiroiditis autoinmune inducida por yodo, este desarrollo se previno cuando se administró selenio.

El selenio redujo los parámetros de TgAb y aumento el número de células T reguladoras circulantes que ayudan al sistema inmunitario a reconocerse a sí mismo y prevenir la infiltración linfocítica (WBC) de las células tiroideas que está presente en la tiroiditis autoinmune.

Deficiencias nutricionales de personas que padecen tiroides autoinmune.

Ya hemos hablado de la importancia del selenio, sin embargo, las personas que padecen tiroides autoinmune, generalmente tienen deficiencias nutricionales de otros nutrientes básicos.

Esta deficiencia ocurre cuando se comen alimentos pobres en nutrientes, seguir una dieta restringida en calorías, tener inflamación por infecciones o sensibilidades a los alimentos, tomar ciertos medicamentos o tener desequilibrio de bacterias intestinales. Incluso las personas que consumen dietas orgánicas y ricas en nutrientes corren el riesgo de tener deficiencias de micronutrientes, ya que factores como el ácido estomacal bajo, la mala absorción de grasas y una deficiencia de enzimas digestivas harán que no seas capaz de descomponer adecuadamente los nutrientes.

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Estas deficiencias de nutrientes contribuyen al desarrollo de tiroides autoinmune de Hashimoto, así como a muchos de sus síntomas.

Por eso, restaurar los niveles a través de alimentos ricos en nutrientes, suplementos y optimizar la digestión son algunas de las maneras más rápidas para sentirse mejor con la tiroides autoinmune y comenzar a restaurar tu cuerpo.

Nutrientes esenciales para la mayoría, que pueden ayudar en la tiroides autoinmune.

Tiamina (conocida como vitamina B1), Magnesio, Vitamina B12, Zinc, Vitamina D, yodo y Selenio, son nutrientes esenciales que pueden ayudar a un correcto funcionamiento tiroideo.

Cambiar a unos hábitos nutricionales correctos, hará que los niveles de nutrientes básicos sean óptimos y, por ende, estés más saludable.

¿Qué son los goitrógenos y cómo influye en la tiroides?

La palabra «goitrógeno» es cualquier sustancia que pueda interferir con la función tiroidea, pueden entrar en el agua, aire o a través de alimentos.

Los goitrógenos suprimen la liberación de la hormona tiroidea, al suprimir la absorción de yodo. Como mecanismo compensatorio, la glándula tiroidea se agrandará para contrarrestar la producción reducida de hormona.

Esta causa creará, tiroides agrandada o mejor conocido como bocio. Verduras crucíferas como:

  • Brócoli
  • Espinacas
  • Col rizada
  • Col de Bruselas
  • Rábano
  • Rábano picante
  • Coliflor
  • Mostaza
  • Rúcula
  • Repollo
  • Berro

…etc.

También pueden encontrarse en algunas frutas como la pera, brotes de bambú, fresas, piñones…etc.

O alimentos a base de soja como, leche de soja, tempeh, tofu…etc. Pueden contener componentes goitrógenos.

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¿Por qué las verduras crucíferas pueden bloquear la absorción de yodo?

Las verduras crucíferas son capaces de suprimir la absorción de yodo por un compuesto llamado glucosinolato. Los glucosinolatos son los responsables de esta acción cuando se consumen en grandes cantidades.

Así que, si una persona tiene hipotiroidismo causado por deficiencia de yodo, comer este tipo de alimentos en forma cruda, todavía agravará más el problema.

Otros problemas relacionados con los goitrógenos

Una tiroides que no produce la suficiente hormona, puede crear otros problemas de salud como:

  • Aumento de peso. Las personas que tienen una tiroides ralentizada, tienen una tendencia a engordar con mayor facilidad. (1)
  • Obesidad. Según este estudio, las personas con disfunción tiroidea podrían tener entre el 20% y el 113% de mayor probabilidad de ser obesa.
  • Enfermedad cardíaca. Entre un 2% al 53% de mayor probabilidad de desarrollar enfermedad cardíaca y entre un 18% al 28% de morir por esta causa, según estos estudios. La hormona tiroidea ayuda a regular el metabolismo de tu cuerpo, un mal funcionamiento puede provocar algunos problemas de salud.

Consejos para minimizar los efectos goitrógenos en las verduras crucíferas Si tienes una glándula tiroidea poco activa (hipotiroidismo) y estás preocupada a la hora comer verduras crucíferas porque puede afectar a tu salud, estos son algunos consejos para minimizar el efecto goitrógeno.

  • Cocina la verdura. No la comas cruda, hazla al vapor o salteada. Al cocinarla descompone los glucosinolatos, reduciendo así los goitrógenos. (5)(6)
  • Fermentación. Aunque este es un proceso más elaborado, fermentar verduras crucíferas, minimiza mucho el efecto goitrógeno. A parte que aportas buenas bacterias probióticas a la flora.
  • Niveles óptimos de selenio y yodo. Obtener niveles de selenio y yodo en las cantidades óptimas, también minimiza el efecto goitrógeno de los alimentos.

De hecho, la deficiencia de yodo es un factor importante para la disfunción tiroidea. (7)

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Algunas algas marinas y sal yodada pueden ser buenas opciones para tener niveles adecuados de yodo para tu salud tiroidea.

Pero ojo, el exceso de yodo también es un problema, y puede afectar negativamente a la tiroides.

¿Debes preocuparte por el efecto goitrógeno?

En términos normales no, si eres una persona que no tiene problemas de tiroides, no tienes que preocuparte. Si tienes disfunción tiroidea, sí tienes que tener en cuenta como consumes algunas verduras crucíferas.

En ambos casos, debes preocuparte en tener niveles óptimos de yodo y selenio para una buena salud tiroidea, siempre te va a beneficiar a la hora de tener una hormona tiroidea en su rendimiento óptimo.

La conexión del páncreas con la enfermedad de Hashimoto

El páncreas es un órgano ubicado en la parte superior del abdomen. Consiste en dos glándulas estrechamente conectadas, cada una con una función distinta.

Una glándula (conocida como el páncreas «exocrino«) se enfoca en producir enzimas para ayudar con la digestión de los alimentos. Estas enzimas incluyen la tripsina y la quimotripsina para digerir las proteínas; amilasa para la digestión de carbohidratos; y lipasa para descomponer las grasas.

Estas enzimas pancreáticas se liberan en el intestino delgado a través de un conducto, junto con otra enzima digestiva de proteínas llamada elastasa pancreática.

Aunque hay otra glándula conocida como páncreas “endocrino” que es la encargada de producir la hormona insulina, pero hoy no hablaremos de esto.

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Digestión de las grasas y absorción de nutrientes

Nuestro páncreas trabaja junto con nuestro hígado y vesícula biliar para digerir y absorber las grasas.

Si hemos ingerido una comida grasosa, la bilis se libera de la bilis concentrada (una sustancia producida por el hígado y almacenada en la vesícula biliar) hacia un conducto que conduce al intestino delgado.

El trabajo de la bilis es descomponer las grasas en pequeños glóbulos que se pueden disolver más fácilmente.

Al mismo tiempo, el páncreas libera sus propias enzimas pancreáticas y jugo pancreático, mezclándose con la bilis y diminutos glóbulos de grasa. La bilis y las secreciones pancreáticas trabajan juntas para disolver (emulsionar) las grasas (lípidos) en el intestino delgado acuoso.

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Los jugos pancreáticos también ayudan a digerir proteínas y carbohidratos, así como a neutralizar todos los alimentos de digestión (que inicialmente son muy ácidos, para combatir las bacterias).

Todas estas acciones permiten que los nutrientes se extraigan y absorban más fácilmente (además, garantiza que no experimentemos síntomas desagradables de estómago e intestino).

Sin la bilis y las enzimas pancreáticas adecuadas, muchos nutrientes esenciales pueden perderse y excretarse con otros desechos en las heces, lo que lleva a deficiencias de nutrientes como la deficiencia de ácidos grasos.

Además, nuestros alimentos no serán completamente digeridos y pueden permanecer demasiado tiempo en el tracto digestivo.

Esto puede dar lugar a que desarrollemos sensibilidades a los alimentos, un crecimiento excesivo de bacterias en el intestino delgado (SIBO) y otros problemas de los que hablaremos.

Las personas que también tienen poco ácido estomacal también pueden perder la capacidad de defenderse de microorganismos dañinos en el intestino, como H. pylori, una infección muy común que se observa en la enfermedad de Hashimoto.

Como puedes ver todo está milimétricamente enlazado.

Elastasa pancreática, ¿detrás de Hashimoto?

La elastasa pancreática es una enzima que se libera en el intestino delgado, donde se activa mediante la mezcla con otra proteína enzima, la tripsina.

La elastasa pancreática no se degrada cuando viaja a través del tracto intestinal, y si hay alguna inflamación del páncreas, esta enzima se libera en el torrente sanguíneo.

Debido a que es un biomarcador exclusivo de la funcionalidad del páncreas, las pruebas de elastasa pancreática en suero sanguíneo o en heces pueden mostrar cuando hay una inflamación del páncreas (conocida como pancreatitis) o una reducción en la funcionalidad del páncreas como con los síntomas de digestión y mala absorción de grasa visto en la enfermedad de Hashimoto.

Si no se controla, las deficiencias de enzimas pancreáticas pueden dar lugar a pancreatitis crónica; esto puede llevar a una condición más grave conocida como EPI (insuficiencia pancreática exocrina).

Esta es una deficiencia importante en las enzimas pancreáticas, especialmente en relación con la malabsorción de grasas (en realidad debido a niveles anormalmente bajos de producción de lipasa).

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Alrededor del 20 por ciento de las personas con pancreatitis crónica desarrollarán EPI con el tiempo. Podemos realizar pruebas de niveles bajos de elastasa pancreática en una prueba de heces simple.

Los niveles bajos de elastasa pancreática pueden ser causados por:

  • Función pancreática suprimida
  • Cálculos biliares
  • Hipoclorhidria (ácido estomacal bajo), especialmente si H. pylori está presente
  • SIBO
  • Toxicidad de metales pesados
  • Consumo de alcohol
  • Estrés (fatiga suprarrenal)
  • Enfermedad celíaca
  • Microbillos dañados
  • Fibrosis quística
  • Una dieta vegetariana / vegana

Curiosamente, si observa esta lista, hay varios factores desencadenantes conocidos de Hashimoto, entre los que se incluyen el ácido estomacal bajo, SIBO, H. pylori, toxicidad por metales pesados, enfermedad celíaca (sensibilidad al gluten) y estrés.

Veamos más de cerca la conexión de Hashimoto a los problemas con el páncreas.

Síntomas

Si tiene deficiencia de enzimas pancreáticas, no estará digiriendo y absorbiendo adecuadamente las grasas.

Es posible que experimente síntomas digestivos, así como síntomas aparentemente no relacionados, como baja energía y aumento de los antojos de carbohidratos.

Esto se debe a que las grasas son una fuente de energía de combustión lenta para nuestro cuerpo.

También es posible que experimente síntomas relacionados con la deficiencia de ácidos grasos esenciales, así como con el agotamiento de las vitaminas liposolubles (A, D, E y K).

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Síntomas de mala absorción de grasa

En general, si experimenta uno de los síntomas a continuación, tiene un riesgo intermedio de malabsorción de grasas.

Si experimenta dos o más de los síntomas a continuación, corre un alto riesgo.

  • Indigestión / plenitud 2 – 4 horas después de la comida
  • Hinchazón o flatulencia 2 – 4 horas después de la comida.
  • Alimentos no digeridos en heces.
  • Heces grasosas / flotantes / de color claro
  • Eructos
  • Diarrea o aceite / grasa presente durante los movimientos intestinales
  • Dolor en la vesícula biliar (lado derecho, debajo de las costillas), cálculos biliares o extracción de la vesícula biliar
  • Niveles bajos de vitaminas (A, D, E y K), incluso después de la suplementación
  • Pérdida muscular
  • Baja energía, aumento de los antojos de carbohidratos
  • Piel seca
  • Desequilibrios hormonales (incluido el predominio de estrógenos) y problemas suprarrenales.

Síntomas esenciales de deficiencia de ácidos grasos

  • Uñas suaves, agrietadas o quebradizas
  • Cabello seco, caspa o cuero cabelludo graso
  • Piel seca, con picazón, escamosa o escamosa, erupciones o eccema
  • Cera dura
  • Piel de pollo (pequeñas protuberancias en la parte posterior de los brazos)
  • Dolores en las articulaciones o rigidez
  • Depresión
  • Pérdida de peso

La enfermedad de tiroides de Hashimoto lleva a muchas complicaciones, perdiendo gran calidad de vida. Al ser una enfermedad metabólica, la alimentación y tu estilo de vida son grandes responsables, por eso hoy en día cada vez juega un papel más importante el saber que alimentos debes comer para estar en un estado óptimo de salud.

 

  • Modifica tus hábitos alimenticios para evitar deficiencias y enfermedad. Además de bajar de peso.

Si esto te interesa, aquí tienes el link. https://dietaryplus.com

Referencias

The effect of oxidative stress on the progression of Hashimoto’s thyroiditis.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/29185364The effect of oxidative stress on the progression of Hashimoto’s
thyroiditis.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28073128
Selenium: an element for life. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25519493
A concise review of Hashimoto thyroiditis (HT) and the importance of iodine, selenium, vitamin Dand gluten on the autoimmunity and dietary management of HT patients.Points that need more
investigation.https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28315909
The Role of Vitamin D in Thyroid Diseases. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28895880
What is the global incidence of Hashimoto thyroiditis? https://www.medscape.com/answers/120937
122449/what-is-the-global-incidence-of-hashimoto-thyroiditis
https://www.thyroid.org/world-thyroid-day-2017/
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18362250
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15870128
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17434631
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/18490668
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17343774
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/15218979
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/12487770